
BIOGRAFÍA
Antonio-Silvestre, García Aguilar.
Nacido en Jaén el 12 de abril de 1975, mantiene un fuerte vínculo personal y familiar con su ciudad natal, donde transcurre su infancia. Desde muy joven recibe de su padre el amor por el arte, mientras que, a través de su familia materna, entra en contacto con el mundo de la mecánica pesada. Sus tíos y su abuelo le descubren un universo creativo ligado a la resolución de problemas, donde la técnica, la materia y la funcionalidad conviven de manera natural, una experiencia que marcará profundamente su forma de entender la creación.
Movido por la necesidad de explorar otros lenguajes materiales, ingresa en la Escuela de Artes Aplicadas de Jaén, donde comienza a sentir una llamada hacia trabajar la piedra. Siente una atracción especial por este material, que él mismo relaciona con sus orígenes paternos: su abuela nació en la Sierra de los Filabres, en Almería, una comarca históricamente ligada al mármol. Esta conexión le lleva a trasladarse a la zona para formarse en la talla del mármol y, posteriormente, a acceder a una beca en Italia, donde estudia copia de escultura clásica en la escuela de Carrara.
Tras su regreso a España, trabaja en el taller de un Centro de Atención a Personas con Discapacidad en Macael (Almería), participando como monitor en el taller de mármol del propio Centro realizado todo tipo de trabajos de pequeña escala en mármol. Más adelante se instala en Granada, donde se forma como restaurador de piedra natural y comienza a consolidar su propio camino artístico. Participa en concursos de escultura y decide iniciar la venta de su obra de manera autónoma.
En la actualidad desarrolla su labor como artista multidisciplinar, explorando materiales, lenguajes y procesos sin imponerse límites. Su taller, ubicado en Granada, es el espacio donde se articula todo su trabajo: un lugar de experimentación constante en el que conviven la tradición, la investigación y el aprendizaje diario. En él trabaja con madera, metal, bronce, mármol, pintura y todo tipo de materiales, fusionando técnicas y dejando que la materia y el proceso creativo marquen el ritmo de cada obra.
La virtud del oficio se la da la constancia y la búsqueda continua. Entiende la creación como un camino en permanente evolución. Con el tiempo, su trabajo ha adquirido una coherencia y una identidad reconocible, surgidas de manera natural tras años de dedicación y práctica en el taller.
Granada es una presencia constante en su obra: su luz, su historia y su carácter influyen de forma sutil en los materiales y las formas. En la actualidad desarrolla su trabajo en esta ciudad y presenta su obra en diferentes mercados de calle, manteniendo una relación directa con el público. Tras más de 30 años de experiencia, continúa abordando el arte como un territorio abierto, donde la experimentación con la materia y la experiencia acumulada se unen para dar lugar a piezas personales con “ Alma y Almaina”.
La web se plantea como un espacio abierto para conocer de cerca su trabajo, descubrir una selección de piezas disponibles y proyectos recientes: una invitación a entrar en el taller, acercarse al proceso creativo y, si alguna obra conecta con quien la observa, hacerla parte de su propio espacio.